Taller de escritura
Publicado en Literatura, Varias el 16 marzo 2012 por María Rodríguez Lista – 2 ComentariosExisten infinidad de lugares, ya sea físicos o bien on-line en donde se puede aprender a escribir, aunque eso se supone que ya lo hayas aprendido en su día en el colegio, pero no vamos a cursos para mejorar nuestro inglés, nuestra imagen o para expresarnos mejor a la hora de hablar en público.
Por supuesto que una cosa es saber escribir tu nombre de pila y otra bien distinta es hacer literatura o simplemente una redacción cuidada. ¿Quién no recuerda las redacciones del cole? Nunca se te ocurría nada acerca de lo que escribir. Ya de mayores, lo que sobran son temas que tratar, el caso es como abordarlos y hacerlo bien.
Es cierto que el ser humano tiene una necesidad de contar casi innata, desde bien pequeños necesitamos transmitir aquello que nos ocurre, preguntar lo que no entendemos y sobre todo, expresar nuestros sentimientos a través de las palabras, ese magnífico vehículo que poseemos para comunicarnos con los demás, aunque tiene alguna pega y es que no todo el mundo con el que quiero comunicarme me entiende y viceversa, en efecto, me refiero a los idiomas y a las distintas caligrafías.
A lo largo de la historia de la literatura nos encontramos con personajes tan variopintos como Quevedo, Valle Inclán, Julio Verne, Camilo José Cela ó Vargas Llosa, con personalidades tan diferenciadas a la hora de ponerse delante de la hoja de papel, pero en todos los casos el resultado es maravilloso. A nadie se le ocurriría decir: “¿quién escribe mejor Neruda o García Márquez?” Simplemente cada uno tiene un estilo peculiar.
Pero, ¿Qué se aprende en un taller de escritura? ¿El estilo, el buen gusto, es algo que se pueda transmitir o aprender? ¿Y por qué es mejor tu manera de escribir que la mía? En definitiva ¿a escribir bien se aprende?
Los seres humanos aprendemos casi siempre por imitación y siempre es saludable cuando acometemos una actividad por vez primera, por insignificante que nos parezca, fijarnos en quien lo ha hecho antes y en los resultados obtenidos, incluidos los errores, para no repetirlos. 
Además en toda tarea hay ciertas pautas básicas recomendables, que conviene conocer, al menos, aunque posteriormente se decida no utilizarlas todas (ahí es donde estaría el método de cada uno). La pauta que se podría considerar común a todas las tareas imaginables, es la del hábito, práctica, costumbre, rutina, o como cada cual prefiera denominarla, ya que no hay otro modo de que el trabajo salga adelante que poniéndose a la faena, no sirve la excusa de que las musas no han venido ese día a visitarnos, porque si llegan y no estás trabajando, se desaprovechará mucha inspiración y talento.
Por si a alguno de vosotros le han entrado las ganas de apuntarse a uno de estos numerosos cursos literarios, aquí os dejamos algunos enlaces interesantes, hay muchos más, pero por algún sitio hay que empezar. También existen un montón de herramientas y aplicaciones que nos hacen más fácil el trabajo y la búsqueda de información, pero eso, si acaso, lo comentamos en otra ocasión. Desde aquí queremos animaros a todos los que tenéis la inquietud por la escritura a que no dejéis de hacerlo, ya que es una actividad que en sí misma, produce placer y compartir lo que uno escribe todavía más.

El padre de Julián, era el jardinero del fundador de la mítica banda 



























