La primera novela del más celebrado escritor japonés viviente, “Arrancad las semillas, fusilad a los niños”, narra las proezas de quince chicos adolescentes de un reformatorio, evacuados en tiempo de guerra a un remoto pueblo de montaña, cuyo alcalde cree que hay que suprimir a los revoltosos «desde la semilla». El narrador, que es el cabecilla de la banda, su hermano pequeño y sus colegas son todos delincuentes marginados, temidos y detestados por los campesinos del lugar. Cuando se declara una epidemia, los habitantes del pueblo los abandonan y huyen, encerrándolos dentro del pueblo vacío; el breve intento de los chicos de construirse una vida autónoma de dignidad, amor y valor tribal, como reacción a la muerte y a la adulta pesadilla de la guerra, está condenado inevitablemente al fracaso.
Esta novela, en la que aparecen ecos desde Mark Twain y el Golding de “El señor de las moscas” hasta Mailer y Camus, encierra todas las cualidades que distinguen la escritura de Oé: su ira radical, su evocación de mito y arquetipo y su extraordinario estilo poético.

Para pasar una tarde.
Realmente esperaba otra cosa. No está mal la lectura. Un poco farragosa la traducción pero sin problemas. Corto y se lee en pocas horas. Me habían dicho que era muy duro, pero me esperaba otra clase de dureza. Para pasar una tarde está bien. Sin […] Leer más →Duro, muy duro
Y es que esta pequeña novela, que narra la miserable vida de unos pequeños abandonados y repudiados, es difícil de digerir desde el principio hasta el final.nnMuy recomendable, aunque la termines con un sabor amargo... […] Leer más →