Por:
Yukio Mishima
Título original: ??? (Akatsuki no tera)
Publicación: 1970
Editorial:
ISBN:
Añadir
Añadido a mis libros
| Puntuación:
7.5 de
10 |
sobre
6 votos
y 2 reseñas |
INFO/SIPNOSIS
CRÍTICA
ETIQUETAS
ESTADÍSTICAS
PARTICIPACIÓN
Tercer volumen de la tetralogía EL MAR DE LA FERTILIDAD (????; Hojo no umi).
«Obra transida de espiritualidad oriental a la vez que malévolo retrato del Japón posterior a la Segunda Guerra Mundial, EL TEMPLO DEL ALBA es una novela que, como las del resto de la serie, participa de un torrente de belleza y pasión, de crueldad y poesía, de espíritu y materialidad.»
Ficha vista 517 veces
Posición 800 en el ranking bA
6 lo han votado
1 lo están leyendo ahora
0 lo recomiendan
2 lo tienen en su biblioteca
2 lo tienen en su wishlist
0 lo consideran sobrevalorado
La ficha fue creada el 22/09/2008 por
Modificaciones:
Reseñas
Minaith,
11 de Agosto de 2009, Puntuación: 8
COMPLICADO
Este libro es complejo para los occidentales, me parece que hay cosas que resultan más lejanas que el nacionalismo místico del tomo anterior. Hay unas cuantas y densas páginas sobre hinduismo y budismo en sus distintas escuelas, y unos cambios de ritmo bastante notables, a veces geniales. El protagonista, Honda, que venía siendo más o menos anodino, cobra peso y pensamientos extraños al acercarse a la senectud.
En cuando a la guerra, apenas se mencionan un par de bombardeos corrientes y algunas ruinas. Nada de tragedias y patetismos estilo español. Hay unos cuantos matices de horror, pero no por la guerra. Un libro que no llega a hacerse pesado, pero que flojea comparado con "Nieve de primavera" y "Caballos desbocados".
2 lectores encuentran interesante este comentario.
Kementari,
10 de Noviembre de 2009, Puntuación: 9
SIN ALIENTO
Esta vez, Mishima te hace meditar, pensar, buscar en el diccionario los nombres que no conoces y analizar cuánto hay de tu propia búsqueda en la de Honda; para a continuación, arrojarte a las más profundas simas de la depravación y lo peor de todo es que imaginas la sonrisa superior y malévola del autor mientras pasaba sin transición perceptible de una cosa a otra. Conejillo incauto en los laberintos de Mishima, contemplas a tu querido Honda mientras él también es un contemplador, te hallas preguntándote cuándo ocurrió, cómo pasaste tú... y él... de pensar en el samsara a buscar una constelación de negras estrellas en un universo dorado.
Condenado Mishima. Supongo que no volvió a acordarse de Heráclito.
Dios, este tío era un genio.
2 lectores encuentran interesante este comentario.